Iglesia Cristiana La Serena


Hablamos pero entendemos otra cosa

Amados Hermanos:

Por Qué?
 ¿Por qué muchas veces mi esposa me dice algo y yo entiendo otra cosa?
Un día llegue a mi casa contento de una reunión, pero también venía
muy cansado. Había sido un día de mucho trabajo y muchas
satisfacciones. Cuando llegue a casa quise relajarme y después de
saludar a mi esposa, me quite la chaqueta, corbata y zapatos y me
senté en mi sillón favorito frente al televisor. Ahí, que rico
descanso. Me lo merecía! Mientras tanto mi esposa me preparaba una
deliciosa cena. Todo estaba de maravilla.
 No mucho tiempo después,
antes de servir la cena, mi esposa me indicó que recogiera los zapatos
que según ella estaban estorbando en la sala de la casa. Yo le
contesté: “si, mi amor. Ahora los recojo”. Mire hacia el cielo con una
expresión de “ayúdala Jesús”.
 A la mayoría de mujeres les cuesta
entender que cuando los hombres decimos “ahora”, no necesariamente
significa ya o en pocos minutos. Significa: “tranquila, en algún
momento lo hago”. Y los hombres tenemos que entender que cuando ellas
nos piden hacer algo, lo quieren para ayer! Y si no lo hacemos de
inmediato, su cerebro comienza a enviar señales de un hemisferio al
otro a altas velocidades y en cualquier momento nuestra esposa se pone
a llorar diciendo que nunca la entendemos, o se enoja y nos recuerda
todo lo que no hemos hecho a tiempo en los últimos 10 años.
 Y cuando
una mujer no se siente escuchada ni atendida “a tiempo”, entonces no
se siente amada y nos cierra todos los servicios; o por lo menos
algunos! Y entonces nosotros reaccionamos también con enojo y les
decimos las cuatro verdades, o las castigamos con el látigo de la
indiferencia. A este punto la relación ya entró en conflicto y se
genera ese ambiente pesado en la casa.
 Volviendo a mi relato, cuando
mi esposa me pidió que recogiera los zapatos, ya yo sé que lo debo
hacer rápido si quiero evitar toda la vorágine que viene después.
Entonces me levanté con un poco de enojo y recogí los zapatos y los
lleve a su lugar en nuestro closet; y volví a mi hermoso sillón
respirando profundamente con la seguridad del deber cumplido.
 No
habían pasado 3 minutos cuando vino de nuevo mi esposa y me dijo: ¿Que
pasó? Y yo le pregunté ¿Qué paso de que? Ya recogí los zapatos y los
llevé al closet! Y ella replicó: ¿y que pasó con la chaqueta y la
corbata? ¿Por qué los dejaste ahí? En ese momento la bilirrubina me
comenzó a subir y todo el gozo que traía del trabajo se me comenzó a
esfumar.
 Recogí la chaqueta y la corbata y me dispuse a llevarlos al
closet en nuestro cuarto mientras iba pensando: que desconsiderada mi
esposa, no se da cuenta todo el cansancio que tengo, solamente le
preocupa el bendito orden en la casa. Ya me estoy medio cansando de
esto! Y mientras volvía a mi sillón, seguía pensando y ya venía con
mis armas emocionales medio cargadas dispuesto para el ataque!
 En
ese momento recordé que había aprendido en un Seminario para
matrimonios que las mujeres tienen visión de ambiente total. O sea
cuando ellas ven algo, lo ven de una forma ampliada. Cuando ella me
habló de recoger los zapatos, estaba viendo simultáneamente la
chaqueta y la corbata.
Pero los hombres somos de visión enfocada y
cuando ella me dijo de los zapatos, yo solo miré los zapatos y no miré
nada más.
 Todo esto tiene su origen desde la creación, ya que el
hombre fue creado en un ambiente donde había solo polvo y piedras. No
había ríos, ni animales, ni arboles ni nada más. Luego Dios creó el
Edén y puso allí al hombre que había creado. En cambio la mujer fue
creada cuando ya en el Edén había de todo: plantas, animales, ríos,
piedras preciosas y Adán. Toda esta historia esta en el libro de
Génesis 2: 4-24.
 Entonces cuando la mujer abrió los ojos había un
ambiente lleno de elementos y colores. Por eso ellas tienen la
capacidad de visión de ambiente total, mientras que los hombres donde
fuimos creados tuvimos que aprender a enfocar para ver una sola cosa.
A esto se debe esa gran diferencia entre hombres y mujeres.
 Lo
importante es que los hombres entendamos que cuando nuestra esposa nos
pide algo, debemos hacerlo “cuanto antes” y que debemos ver alrededor
que otra cosa estará incluyendo en el ambiente total de ellas. Eso nos
evitará muchos conflictos y mantener la paz en el hogar. Y las mujeres
deben entender que nosotros no tenemos esa misma capacidad de visión
de ellas y deben tenernos más paciencia.

Tu Matrimonio y tu Familia es el
Tesoro mas valioso que Dios te ha
dado. ! Cuídalo¡
Que el Señor les bendiga

Fco. Javier Silva y Rossana Rendic
MINISTERIO DE MATRIMONIOS Y FAMILIA
IGLESIA CRISTIANA DE LA SERENA

Posted in Matrimonios on abril 19, 2013.